Días de color

Hola :)

El año pasado, escribí un post en el cual les contaba que no estaba de acuerdo cuando las gordas nos vestimos de negro solamente para vernos más flacas. En el post de hoy quiero reafirmar esa idea desde un punto de vista emocional.

Mi padre murió el 21 de noviembre del 2012 y por esta razón guardé luto durante casi un año. Fue una temporada devastadora, en la cual me refugié entre la comida, el pelo despeinado y vestidos holgados sobre pantalones negros acampanados. Todos los días llevaba unos botines pelados y cuando me daba frío me ponía un buzo gris de mi papá. Me olvidé del maquillaje, de las fiestas y de la moda. El negro se convirtió en el refugio donde se ocultaba mi remolino de emociones. Recuerdo que lo único que quería era pasar desapercibida.

Mi abuela Olgui viaja todos los veranos a visitar a mi tía Clari. Cuando vuelve trae en su maleta regalos para mi hermanita y para mí. Al morir mi padre, había anunciado que guardaría luto durante un año, sin embargo, entre los presentes, encontré un hermoso vestido morado. Me animé a probármelo, pensando en que lo usaría al finalizar el año. Después de ocho meses vistiéndome a blanco y negro, vi como aquel tono violeta iluminaba mi rostro y me hacía sentir linda. La belleza era algo que había dejado de preocuparme por un largo periodo de tiempo. De repente empecé a desenredar mi pelo con las manos y a armar una trenza. Ya no quería ser un fantasma. Me miré al espejo por varios minutos explorando mi cara, reconociéndome a mi misma en el reflejo. Fue increíble, cómo algo tan aparentemente insignificante lo cambió todo. Mientras me veía en el espejo, me replanteaba lo que estaba haciendo con mi vida. Ponerme el vestido morado me avisó que ya era hora de despertar y coger las riendas nuevamente.

Siempre me han gustado los colores, me encanta arriesgarme con ellos y hacer combinaciones inesperadas. Con el verano a la vuelta de la esquina y la inspiración de la primavera en su versión más osada y tropical, les hago una invitación a perderle el miedo a los colores. El aumento de la temperatura nos advierte que es hora de subir la saturación a nuestros atuendos y jugar con las tonalidades. El outfit de hoy es cómodo y fresco, ideal para los días de sol. Decidí usar un vestido magenta, un bolso menta, slippers blancos y una pashmina floral en base blanca. El look tiene aires deportivos y románticos. ¡Espero les guste!

Cariños, Macla.

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Fotografía: Natalia McCausland

Look:

Vestido: Asos

Bolso: Hue&Sat

Cadena: Bendito Tesoro

Pashmina: Naf Naf

Slippers: Stradivarius

Macla

5 Comments

  1. Macla,las personas que nos dejan, siguen vivas en nuestra vida y el color de un vestido, no tiene significado!! La naturaleza esta llena de colores!! Y tu estás….
    Preciosa!!!!

  2. Tienes toda la razón. Yo misma pasé por eso tras una temporada muy mala de estar con depresión e ir todo el santo día con la típica camiseta enorme y los típicos pantalones aburridos. ¡Y el color se sube!
    Eres guapísima, por cierto.

  3. Me gusto mucho tu comentario sobre los colores. Yo tambien perdi a mi mejor amigo, companero, mi esposo. Me vesti de negro el dia del servicio, 1/19/15, en pleno invierno, para esta estacion del ano se usan colores obscuros, pero ya llego la primavera, en la cual se usan colores claros, floriados, un poco brillantes, al gusto de la persona. Mi Sami siempre me dijo: Cooki vestirte como siempre. Yo lo tendre siempre en mi corazon, en el cual existen todos los colores

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